jueves, 10 de enero de 2008

Betta y Sore

El día que decidí cambiar mi nombre por el de Betta fue probablemente el mismo en que Sore llegó a la ciudad. Nunca llegué a saber con certeza si se burlaba de mí cuando, después de habernos cruzado tres o cuatro veces en el Salón Central, se acercó lleno de determinación y me aseguró que una de las primeras cosas que había deseado encontrar en Nuestra Sociedad era una chica con nombre de letra griega. Sin duda, alguien le había dicho cómo me llamaba -allí debían saberlo- pero aún hoy me pregunto quién pudo haber sido, porque yo me llamaba así desde hacía muy poco y casi nadie, excepto Ellos, me conocía.


- Una de las primeras cosas que deseaba encontrar en Nuestra Sociedad era una chica con nombre de letra griega.
- ...
- Alfa, beta, gamma, delta...
- ...

Yo entonces era lo suficientemente firme e insegura como para mantener una conversación a base de silencios. Sin embargo Sore desconocía esto. Sus facciones se endurecieron y por mi cabeza pasó la extravagante idea de que era un infiltrado, o de que no conocía bien las reglas.


Iba a decir algo cuando la música empezó a sonar. Todos los hombres se acercaron entonces al escenario. Decidí hacer lo mismo, aún sabiendo que eso me costaría una buena reprimenda, si no es que Ellos tomaban cartas en el asunto. Sore quedó rezagado y por la expresión de su cara supe que era nuevo y no comprendía mi transgresión porque su rostro no mostró ninguna sorpresa sino más bien desconcierto sobre lo que hacer él mismo en aquel momento.


Nunca más lo volví a ver. De aquel día solo puedo recordarque, abandonándome en la masa, su cara se fue diluyendo poco a poco en mi mente mientras oía cómo Lírico comenzabasu discurso.

miércoles, 9 de enero de 2008


Si has de amarme que sea solamente

por amor de mi amor. No digas nunaca

que es por mi aspecto, mi sonrisa, el modo

de hablar o por un rasgo de carácter



que concuerda contigo o que aquel día

hizo que nos sintiéramos felices...

Porque, amor mío, todas estas cosas

pueden cambiar, y hasta el amor se muere.



No me quieras tampoco por las lágrimas

que compasivo enjugas en mi rostro...

¡Porque puedo olvidarme de llorar



gracias a ti, y así perder tu amor!

Por amor de mi amor quiero que me ames,

para que dure amor eternemente.



Elizabeth Barret Browning

miércoles, 19 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Palabras


words are very unnecessary / they can only do harm
simplemente un juego de combinatoria que de nada sirve, una lucha de letras, un cubo de rubick que nunca podemos terminar de componer.
mejor callarse para, quizás, con el tiempo, devolverles la dignidad del principio - la del gesto y el gruñido agua fuego mamut.

martes, 4 de diciembre de 2007

VI

Siento un millón de afluentes
como límite
horas vivas
sincerándose
con las desembocaduras del suelo
láminas
de tierno
metacrilato


Una lágrima recorre
su camino
a la inversa
abrazo mis líneas
insufla cálido aliento
a aquel que nada
(es fluvial mi camino)


He viajado
hasta el centro del corazón líquido
lucha
por salir a la superficie
tu mano de pez de río
con un trozo de musgo
para mi trenza

domingo, 2 de diciembre de 2007

V

Una ova fresca
no está más suave que una de mis manos